Cómo la comida puede mejorar tu estado de ánimo

Encontrar maneras de afrontar el estrés y la ansiedad es una prioridad urgente para muchos de nosotros. Para conmemorar el Mes de la Concientización sobre la Salud Mental, exploraremos las múltiples formas en que la alimentación y la nutrición pueden contribuir a mantener el equilibrio.
Encontrar maneras de afrontar el estrés y la ansiedad es una prioridad urgente para muchos de nosotros. Para conmemorar el Mes de la Concientización sobre la Salud Mental, exploraremos las múltiples formas en que la alimentación y la nutrición pueden contribuir a mantener el equilibrio.
How food can boost your mood

Encontrar maneras de lidiar con el estrés y la ansiedad es una prioridad urgente para muchos de nosotros. Para conmemorar el Mes de la Concientización sobre la Salud Mental, exploraremos las múltiples formas en que la alimentación y la nutrición pueden contribuir a mantener el equilibrio.


Cualquiera que haya ahogado sus penas en un helado o disfrutado de un banquete con viejos amigos sabe que la comida que ingerimos puede estar íntimamente ligada a cómo nos sentimos. Comer nuestra comida favorita puede levantar el ánimo y nutrir el cuerpo. Por otro lado, la comida en sí misma puede convertirse en una fuente de ansiedad y estrés. La presión por comer solo alimentos "buenos" y evitar los "malos" puede convertir la comida en un enemigo. Comer se convierte en un campo minado de conteo de carbohidratos y restricciones dietéticas, hasta que el concepto básico de nutrición se distorsiona por completo. Y cuando se trata de problemas graves de salud mental, la comida no sustituye a la medicina. No existe ningún alimento mágico que pueda «curar» la depresión o prevenir un ataque de ansiedad.

Nuestra relación emocional con la comida es individual y compleja. Pero hay mucha evidencia de que, a nivel nutricional, podemos ayudar a mantener nuestro bienestar mental general a través de las elecciones alimentarias que hacemos a diario. Prueba estas sencillas pautas para comer y así tener una mente más concentrada y un estado de ánimo estable.

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1. Mantén tu motor en marcha:

Esta es la regla de oro: asegúrate de comer con regularidad para mantener estables tus niveles de azúcar en sangre. Incluso si no eres de los que se ponen muy irritables por hambre cuando no has comido lo suficiente, el hambre sigue siendo un gran desgaste de tu energía física y emocional. Perjudica tu capacidad de concentración e incluso puede hacerte más propenso a correr riesgos innecesarios. Comer comidas y refrigerios regulares que contengan carbohidratos ricos en fibra y una fuente de proteins te proporcionará el tipo de energía constante y de liberación lenta que ayuda a mantener tus emociones más equilibradas.

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2. Alimenta tu cerebro:

Aunque tu cerebro representa solo el 2% de tu peso corporal, consume un increíble 20% de las calorías que quemas cada día. Los cerebros en desarrollo requieren aún más energía: sabemos que los niños desnutridos crecen con menos materia gris que los niños que se alimentan adecuadamente. Para cuidar bien tu cerebro, consume muchas grasas beneficiosas, especialmente Omega-3. Buenas fuentes incluyen semillas de lino y chía, nueces y pescados grasos como la caballa, el salmón y las sardinas. Los suplementos de Omega-3 suelen elaborarse con aceites de pescado, pero también puedes encontrar versiones veganas hechas con aceite de algas.

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3. Hidrátate para sentirte genial:

¡A veces, lo único que te separa de la felicidad es un gran vaso de agua! Resulta que incluso una deshidratación leve es suficiente para causar problemas de concentración, bajo estado de ánimo, dolores de cabeza y fatiga. A menudo se recomienda beber 8 vasos de agua al día, pero en realidad no existe una recomendación científica estricta: las necesidades varían según el tamaño, la edad y el nivel de actividad física. Sin embargo, evitarás la deshidratación si eliges el agua como tu bebida principal, bebes cuando tengas sed y revisas tu orina: cuando estés bien hidratado, tendrá un color amarillo pajizo pálido. 4. Llena tu estómago de color: Sí, hablamos de esto todo el tiempo, ¡pero es realmente importante! Comer una variedad de frutas y verduras coloridas es la mejor manera de asegurar que tu cuerpo reciba todos los nutrientes que necesita para sentirse bien. Los colores de las frutas y verduras son pistas sobre los fitoquímicos beneficiosos que contienen: el rojo indica la presencia de licopeno, el naranja, betacaroteno, el verde, clorofila, el morado, antocianinas, y así sucesivamente. Así que, en lugar de leer las etiquetas de los suplementos, simplemente mira tu carrito de compras. Un plato colorido de frutas y verduras es un estimulante del estado de ánimo comprobado. 5. No ignores tus presentimientos: ¿Quizás has oído hablar de la serotonina? Es un neurotransmisor esencial para la regulación del estado de ánimo, la memoria, el apetito, la digestión, el sueño y el deseo y la función sexual. A veces se denomina a la serotonina la "sustancia química del bienestar" porque los niveles bajos están relacionados con trastornos del estado de ánimo como la depresión y la ansiedad. Pero atención: un impresionante 95% de la serotonina del cuerpo es producida por bacterias en el tracto gastrointestinal, lo cual es una excelente razón para cuidar la salud intestinal. Consumir una variedad de frutas, verduras y cereales integrales proporciona la fibra prebiótica que tu microbiota necesita para prosperar.