Puntos clave (TL;DR)
- ¿Qué es?: Un smoothie de chocolate espeso y cremoso, con una auténtica textura de batido, elaborado con ingredientes integrales, sin azúcares añadidos y con un contenido de proteínas que realmente ayuda a mantener la saciedad.
- Tiempo de preparación: 5 minutos | Tiempo de batido: 1 minuto | Total: 6 minutos
- Porciones: 1 porción (~400 ml)
- Dificultad: Fácil
- Información dietética: Sin gluten, sin lácteos (con bebida vegetal), vegano (sin yogur de origen animal)
- Ideal para: Desayuno, después de entrenar, merienda
- Consejo clave: El plátano congelado es lo que da al smoothie de chocolate esa textura de batido, sin necesidad de añadir nata ni helado. Utiliza un plátano maduro, con manchas marrones visibles, para obtener un resultado más dulce: la diferencia con un plátano poco maduro se nota mucho.
- ¿Lo quieres aún más rápido? El sobre de instant smoothie Chocolate Protein de kencko te permite preparar un smoothie de chocolate rico en proteínas en solo 30 segundos. Añade un sobre de 35 g a 240 ml de bebida de avena fría, agita durante 30 segundos y listo. No necesitas batidora ni tienes que preparar o limpiar plátanos congelados.
Índice
Smoothie de chocolate en un vistazo
Todo lo que necesitas saber antes de empezar: ingredientes, textura, tiempos y la alternativa más rápida si prefieres prescindir de la cocina por completo.
Ingredientes principales
¿Tienes prisa? Sigue esta checklist para preparar el smoothie de chocolate
¿No tienes tiempo para leer la receta completa? Elige una opción y sigue los pasos en orden.
Opción 1: La versión de 30 segundos (sin batidora y sin preparación previa)
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- Coge un sobre de Chocolate Protein de kencko.
- Añádelo a un shaker con 300-350 ml de bebida de avena fría.
- Ciérralo y agítalo durante 30 segundos. Tómatelo inmediatamente.
- Ese es todo el proceso. Sin plátano congelado, sin batidora y sin limpiar nada. El sobre contiene 12 g de proteína vegetal, un alto contenido en fibra y 9 vitaminas y nutrientes. Consulta el desglose nutricional completo en la sección Sin batidora más abajo.
Opción 2: La versión casera

Si tienes una batidora en casa, aquí tienes una receta rápida para empezar:
Preparar los ingredientes
- Plátano congelado (1 mediano): Pela el plátano, córtalo en rodajas y congélalo durante al menos 2 horas. Lo más práctico es dejarlo en el congelador toda la noche. Los plátanos con manchas marrones son más dulces, por lo que son los mejores para esta receta.
- Cacao en polvo (1 cucharada): Mide la cantidad y déjala preparada. Utiliza cacao natural sin azúcar o cacao puro. No improvises con las cantidades: demasiado cacao hará que el smoothie resulte amargo rápidamente.
- Proteína en polvo (1 medida, ~25 g): Mide la cantidad y déjala preparada. La proteína en polvo de chocolate intensifica el sabor; la de vainilla da un resultado más suave y ligeramente más dulce.
- Líquido: Mide previamente 1 taza (240 ml) de bebida de avena, que proporciona el resultado más cremoso; la bebida de almendras es más ligera y ligeramente menos espesa.
- Ingredientes opcionales: prepara las cantidades que vayas a utilizar: 1 cucharada de crema de cacahuete si quieres añadir grasas para aumentar la saciedad, o 1 cucharadita de miel solo si el plátano aún no está suficientemente maduro y el smoothie queda soso.
Preparar el equipo
- Asegúrate de que la batidora esté limpia, seca y enchufada.
- Añade primero el líquido a la batidora: este es el paso más importante para evitar que la batidora se atasque al triturar fruta congelada.
- Deja preparado el vaso o la botella que vayas a utilizar antes de batir: el smoothie está mejor justo después de prepararlo, cuando todavía está bien frío.
- Si vas a añadir proteína en polvo o cacao, mídelo antes de empezar para incorporarlo al final.
Triturar
- Empieza a velocidad baja durante 10 segundos y después aumenta a velocidad alta. Tritura durante 45-60 segundos, hasta obtener una textura completamente homogénea.
- El smoothie está listo cuando ya no se ven vetas blancas de plátano y la textura es uniformemente espesa.
- Si la batidora se atasca, añade 1-2 cucharadas de líquido y vuelve a empezar a velocidad baja.
- Si algún ingrediente se queda pegado por encima de las cuchillas, raspa las paredes después de 30 segundos y tritura durante otros 15 segundos.
Probar y ajustar
- Prueba el smoothie antes de añadir cualquier endulzante: un plátano congelado y bien maduro puede aportar suficiente dulzor por sí solo.
- ¿Está demasiado amargo? Probablemente se deba al cacao. Añade ½ cucharadita de miel o dos dátiles deshuesados y vuelve a triturar.
- ¿Está demasiado espeso? Añade líquido, 1 cucharada cada vez: la textura puede pasar rápidamente de ser similar a la de un batido a la de un smoothie más líquido.
- ¿No sabe suficientemente a chocolate? Añade ½ cucharadita más de cacao en polvo y tritura durante 10 segundos.
- ¿Le falta cremosidad? 1 cucharada de crema de cacahuete o ¼ de aguacate puede transformar la textura; pruébalo antes de añadir más plátano.
Servir y conservar
- Sirve inmediatamente en un vaso frío o en una botella para llevar.
- Para decorar (opcional): espolvorea ligeramente con cacao en polvo, añade un hilo de crema de cacahuete o unas pocas nibs de cacao.
- Si vas a beberlo en el plazo de una hora, puedes dejarlo a temperatura ambiente. Para conservarlo, ciérralo en un recipiente hermético y guárdalo en el frigorífico hasta 24 horas; agítalo o remuévelo antes de beberlo.
- Limpieza: enjuaga la batidora inmediatamente con agua templada, añade una gota de lavavajillas y ponla en marcha durante 15 segundos. Enjuaga y listo.
Antes de empezar: lo que necesitas saber

1. Ingredientes
Ingredientes principales
Esta receta de smoothie de chocolate funciona porque cada ingrediente cumple una función específica: el cacao en polvo aporta el sabor a chocolate, mientras que el plátano congelado proporciona una textura cremosa y un dulzor natural.
Puedes añadir proteína en polvo para aumentar la saciedad, mientras que el líquido une todos los ingredientes sin diluir el sabor.
Todas las cantidades indicadas a continuación corresponden a 1 porción. Aumenta las cantidades proporcionalmente para preparar más porciones.
cucharada (~6g)
1 cucharadita (opcional)
Ingredientes opcionales
Los ingredientes adicionales son especialmente útiles cuando tienes un objetivo concreto: más proteínas, mayor saciedad o una textura más rica y cremosa. Empieza añadiendo uno cada vez para poder comprobar cómo afecta cada uno al sabor y a la textura.
Para un smoothie de chocolate rico en proteínas después de entrenar, combinar crema de cacahuete con proteína en polvo es una de las opciones más útiles: la grasa ralentiza la digestión y prolonga la sensación de saciedad.
- Crema de cacahuete o crema de almendras (1 cucharada, ~16 g): Aporta 4 g de proteínas, 8 g de grasas y un sabor notablemente más intenso y con un toque de fruto seco. También reduce el amargor del cacao. Añádela antes de batir.
- Aguacate (¼ de uno mediano, ~50 g): Aporta cremosidad sin alterar perceptiblemente el sabor y proporciona grasas monoinsaturadas beneficiosas para el corazón. Es una buena opción si quieres evitar el plátano. Añádelo antes de batir.
- Yogur griego (3 cucharadas, ~45 g): Aporta unos 3 g de proteínas y un toque ácido que combina muy bien con el cacao intenso. Reduce el líquido en 2 cucharadas. No es apto para veganos.
- Espresso o café cold brew (1 dosis, ~30 ml): Aporta cafeína y potencia notablemente el sabor a chocolate, creando un efecto tipo moka. Sustituye 30 ml de la bebida vegetal por café.
- Nibs de cacao (1 cucharada, ~10 g): Aportan un toque crujiente, amargor y una pequeña cantidad adicional de magnesio y hierro. Añádelos después de batir como decoración o tritúralos con el resto para conseguir una textura con pequeños trocitos.
Mejores sustituciones de ingredientes
Las sustituciones son especialmente útiles para preparar versiones sin lácteos, bajas en azúcar o ricas en proteínas. La sustitución más inesperada de esta receta es reemplazar el plátano por ½ aguacate maduro y 2 dátiles Medjool deshuesados.
El aguacate aporta la textura cremosa, los dátiles aportan el dulzor y el resultado es un smoothie de chocolate más espeso, cremoso y con un índice glucémico más bajo que el que se obtiene con plátano.
2. Información nutricional
Los smoothies de chocolate suelen valorarse por su contenido en proteínas y azúcares totales. La receta base de este smoothie tiene intencionadamente menos azúcar que la mayoría de las recetas de smoothies de chocolate, ya que utiliza un solo plátano en lugar de varios o de edulcorantes añadidos.
Esta versión está pensada para satisfacer las ganas de tomar algo dulce sin tener nutricionalmente el perfil de un postre.
Por 1 porción, calculado a partir de: 1 plátano mediano congelado (100 g), 1 cucharada de cacao en polvo (6 g), 1 medida de proteína en polvo de vainilla (~25 g), 1 taza de bebida de avena (240 ml), sin ingredientes adicionales.
Nota: Los valores estimados de la versión casera se basan en USDA FoodData Central. Los datos de kencko proceden de las etiquetas nutricionales oficiales de sus productos. Los valores pueden variar en función de las marcas y las cantidades utilizadas.
Comparativa nutricional: Chocolate Protein casero vs. kencko

O smoothie de chocolate proteico caseiro fornece mais calorias (cerca de 300, em comparação com cerca de 160 na opção da kencko) e mais açúcares (~22 g vs. 6 g).
Por outro lado, o nosso smoothie Chocolate Protein da kencko fornece mais de 20 g de proteína, com 9 vitaminas e nutrientes para complementar esse aporte. A preparação demora apenas 30 segundos e não é preciso limpar nada.
Se estiveres a controlar as calorias ou a reduzir o consumo de açúcar, o saquinho da kencko é a opção mais prática.
Como é que os valores nutricionais mudam com os ingredientes adicionais?
Esta tabela ajuda-te a decidir qual o ingrediente adicional mais adequado, consoante o que procuras otimizar — mais proteína, mais gordura para aumentar a saciedade ou micronutrientes adicionais.
3. Beneficios para la salud del smoothie de chocolate
El cacao en polvo sin azúcar contiene una concentración de flavonoides por gramo superior a la de muchos de los alimentos que consumimos habitualmente. Una revisión de 2012 publicada en la revista Nutrients concluyó que los flavanoles del cacao están asociados con una mejora de la función cardiovascular y una reducción del estrés oxidativo.
Los beneficios que se describen a continuación se aplican cuando utilizas cacao en polvo sin azúcar o cacao puro, no sirope de chocolate:
1. Magnesio para los músculos y el descanso
Una sola cucharada de cacao en polvo sin azúcar aporta aproximadamente 27 mg de magnesio, alrededor del 6 % de la ingesta diaria recomendada.
El plátano y la bebida de avena aportan una cantidad adicional, por lo que esta receta de smoothie de chocolate puede ser una fuente significativa de magnesio sin necesidad de recurrir a suplementos.
Por otro lado, el magnesio contribuye al funcionamiento normal de los músculos, la transmisión nerviosa y la calidad del sueño.
2. Energía sostenida gracias a las proteínas
Añadir 20-25 g de proteínas procedentes de proteína en polvo, yogur griego o una combinación de ambos convierte un smoothie de chocolate de una simple bebida de fruta en una comida completa.
Las investigaciones muestran de forma consistente que los desayunos ricos en proteínas reducen el hambre a media mañana y favorecen la síntesis de proteínas musculares después de entrenar.
3. Teobromina: un estimulante más suave que la cafeína
El cacao contiene teobromina, un estimulante suave relacionado con la cafeína, pero con un efecto más prolongado y gradual.
A diferencia de la cafeína, la teobromina no produce el mismo patrón de subida y bajón, por lo que un smoothie de chocolate saludable elaborado con cacao de verdad tiende a proporcionar una sensación de alerta más sostenida que una bebida de café azucarada.
4. Fibra para la salud intestinal
La receta base aporta alrededor de 5 g de fibra alimentaria procedente de la combinación de plátano, cacao en polvo y bebida de avena.
Consumir fibra de forma habitual favorece la regularidad intestinal y alimenta a las bacterias beneficiosas del intestino. Añadir crema de cacahuete o aguacate como ingrediente opcional aumenta aún más su aporte.
5. Antioxidantes de los flavanoles del cacao
El cacao puro y el cacao en polvo oscuro se encuentran entre los alimentos más ricos en flavanoles que puedes tener habitualmente en la cocina. Los flavanoles son compuestos vegetales asociados con una reducción del estrés oxidativo y una mejora del flujo sanguíneo.
La clave está en utilizar variedades sin azúcar: el procesamiento y los azúcares añadidos pueden reducir significativamente la actividad de los flavanoles.
4. Equipamiento
Para preparar esta receta de smoothie de chocolate necesitas una batidora y poco más. La calidad de la batidora marca una diferencia notable, ya que el cacao en polvo debe integrarse por completo; si no se bate lo suficiente, puede quedar una textura granulosa o separarse.
Una batidora de vaso estándar funciona perfectamente, pero calcula entre 20 y 30 segundos adicionales de batido para emulsionar bien el cacao.
Equipamiento necesario
- Batidora: la única herramienta imprescindible. Una batidora de alta potencia (Vitamix, Ninja o equivalente) proporciona el resultado más suave. Las batidoras estándar también funcionan; bate hasta 90 segundos en total si después del primer ciclo todavía notas una textura granulosa por el cacao.
- Cucharas medidoras: especialmente importantes para el cacao en polvo. La diferencia entre 1 y 2 cucharadas puede marcar la diferencia entre un sabor intenso a chocolate y un resultado amargo.
- Cuchillo y tabla de cortar: solo los necesitas si vas a cortar un plátano fresco para congelarlo. Si utilizas plátano ya cortado y congelado, puedes prescindir de este paso.
Opcional, pero útil
- Vaso para llevar o shaker: convierte este smoothie en un desayuno realmente portátil, sin pasos adicionales.
- Báscula de cocina pequeña: resulta útil si controlas con precisión tu consumo de proteínas, ya que la cantidad de proteína en polvo de cada medida puede variar entre 5 y 10 g según la marca.
- Colador de malla fina: solo es necesario si utilizas una batidora poco potente y quieres eliminar cualquier resto de cacao que haya quedado sin triturar.
Cómo hacer un smoothie de chocolate: paso a paso
Seguir estos pasos en orden permite conseguir un resultado más uniforme y cremoso que si añades todos los ingredientes a la vez y esperas que la batidora haga el resto.
El orden es especialmente importante porque el cacao en polvo tiende a formar grumos cuando entra en contacto directamente con la fruta congelada. Añadir primero el líquido evita este problema por completo.
Este es el proceso paso a paso para preparar un smoothie de chocolate saludable y rico en proteínas:
Paso 1: Congela el plátano con antelación
Pela un plátano maduro, córtalo en rodajas de unos 2,5 cm y congélalo durante al menos 2 horas. Un plátano completamente maduro (con manchas marrones en la piel) es notablemente más dulce y aporta una textura más cremosa al batirlo que uno poco maduro.
Ten siempre una bolsa con rodajas de plátano ya cortadas en el congelador y este paso te llevará 0 segundos.
Paso 2: Mide el cacao en polvo
Mide 1 cucharada (unos 6 g) de cacao en polvo sin azúcar o cacao puro y ponlo en un bol pequeño. Este paso es más importante de lo que parece: el cacao tiene un sabor intenso y es fácil añadir demasiado si lo echas directamente desde el envase a la batidora.
Resérvalo mientras preparas el resto de los ingredientes.
Paso 3: Añade primero el líquido a la batidora
Vierte 1 taza (240 ml) de bebida de avena en la batidora antes de añadir cualquier otro ingrediente. El líquido en el fondo crea un vórtice que atrae los ingredientes sólidos hacia las cuchillas y evita que el motor se bloquee al triturar fruta congelada y densa.
Saltarse este paso es el motivo más habitual por el que los smoothies de chocolate quedan demasiado espesos y con grumos en la parte superior.
Paso 4: Añade el cacao en polvo
Añade el cacao en polvo que has medido directamente al líquido. Removerlo ligeramente con una cuchara antes de batir ayuda a distribuirlo de forma uniforme en lugar de que forme un grumo seco sobre el plátano congelado.
Paso 5: Añade la proteína en polvo
Añade 1 medida de proteína en polvo sobre el cacao. La proteína en polvo se incorpora antes que la fruta congelada porque necesita el vórtice del líquido para integrarse por completo.
Si queda sobre el plátano congelado, tiende a recubrir la fruta y a formar pequeñas bolsas de polvo seco en el smoothie terminado.
Paso 6: Añade el plátano congelado
Coloca las rodajas de plátano congelado sobre los ingredientes secos. El peso del plátano empuja los ingredientes en polvo hacia el líquido, lo que ayuda a que todo se mezcle desde el primer segundo.
Añade también en este paso cualquier otro ingrediente congelado, como aguacate o mango congelado.
Paso 7: Añade los ingredientes adicionales blandos
Si vas a utilizar crema de cacahuete, crema de almendras o aguacate, añádelos ahora. Colócalos sobre el plátano congelado.
No es necesario ponerlos en el fondo, ya que la batidora llegará hasta ellos una vez que la fruta congelada se haya triturado.
Paso 8: Bate de velocidad baja a alta
Empieza a la velocidad más baja durante 10 segundos para triturar el plátano congelado. Después, aumenta a velocidad alta y bate durante 45-60 segundos, hasta conseguir una textura completamente homogénea.
Empezar a baja velocidad protege el motor de la batidora y permite obtener una mezcla más uniforme desde el principio.
Paso 9: Comprueba y ajusta
Detén la batidora y comprueba el resultado: no debería haber vetas blancas de plátano, el color debe ser marrón uniforme y la textura, espesa pero fácil de verter. Si todavía quedan trozos, raspa las paredes de la batidora y bate durante otros 15-20 segundos.
Si está demasiado espeso, añade líquido 1 cucharada cada vez y pulsa brevemente.
Paso 10: Sirve inmediatamente
Vierte el smoothie en un vaso o vaso para llevar justo después de batirlo. El smoothie de chocolate alcanza su máxima densidad y está más frío durante los primeros 10-15 minutos.
Si empieza a calentarse y a quedar más líquido, añade un par de cubitos de hielo. Si quieres darle un acabado más cuidado, espolvorea ligeramente con cacao en polvo antes de servir.
Los mejores consejos para preparar un smoothie de chocolate aún mejor
1. Utiliza cacao en polvo, no sirope de chocolate
El sirope de chocolate aporta principalmente azúcar y sirope de maíz, con una cantidad mínima de sólidos de cacao. Una cucharada de cacao en polvo sin azúcar contiene auténticos flavanoles de cacao, además de magnesio y hierro, que el sirope no aporta en cantidades comparables.
Además, su sabor es más intenso, por lo que necesitas menos cantidad para conseguir un resultado con un sabor a chocolate profundo.
2. Cacao puro vs. cacao en polvo: ¿cuál es realmente la diferencia?
El cacao puro en polvo se elabora a partir de habas de cacao prensadas en frío y sin tostar, lo que permite conservar una mayor cantidad de los flavanoles naturales. El cacao en polvo convencional se tuesta, lo que reduce ligeramente su contenido en flavanoles, pero produce un sabor a chocolate más familiar y suave. Ambos funcionan bien en una receta de smoothie de chocolate.
El cacao puro tiene un sabor ligeramente más intenso y también algo más amargo. Si tu prioridad es el perfil nutricional, el cacao puro ofrece una ligera ventaja.
Si buscas sobre todo sabor, el cacao en polvo holandés sin azúcar tiene una textura y un sabor más suaves.
3. No te saltes el plátano congelado
Un plátano fresco da como resultado un smoothie más líquido y a temperatura ambiente que se separa rápidamente. El plátano congelado cumple dos funciones a la vez: enfría el smoothie sin necesidad de añadir hielo, que diluiría el sabor.
Además, aporta esa textura espesa y cremosa que hace que un smoothie de chocolate rico en proteínas se sienta como un auténtico capricho, en lugar de una simple bebida saludable.
Este paso es imprescindible.
4. Añade la proteína en polvo antes que la fruta congelada
Si añades la proteína en polvo sobre los plátanos congelados, tiende a quedarse en una capa seca en lugar de integrarse correctamente.
Añadirla después del líquido y el cacao, pero antes del plátano congelado, permite que el líquido la humedezca primero y que se mezcle de forma más uniforme, evitando esas pequeñas bolsas de proteína en polvo con una textura gomosa.
5. Empieza con 1 cucharada de cacao, prueba y ajusta
Muchas personas utilizan 2 cucharadas de cacao pensando que más cantidad significa más sabor a chocolate. Es cierto, pero también aporta más amargor. Con 1 cucharada conseguirás un smoothie con un auténtico sabor a chocolate.
Con 2 cucharadas el resultado será mucho más oscuro y amargo, y necesitará un endulzante adicional para equilibrarlo. Empieza con 1 cucharada, prueba el smoothie después de batirlo y añade más solo si lo necesita.
6. Prepara los plátanos en tandas
Pela, corta y congela 5-7 plátanos de una sola vez al principio de la semana. Colócalos separados sobre papel de horno durante 2 horas y, después, pásalos a una bolsa con cierre hermético.
Así, preparar tu smoothie de chocolate cada mañana se convierte en una rutina de 5 minutos de verdad, en lugar de enfrentarte al clásico «¿por qué no congelé un plátano anoche?».
7. La versión más rápida: sin batidora
Si quieres preparar un smoothie de chocolate rico en proteínas en 30 segundos y sin ninguna preparación previa, el sobre Chocolate Protein de kencko está pensado exactamente para eso.
En la sección de información nutricional que aparece más abajo encontrarás todos los detalles sobre lo que contiene y cómo se compara con la versión casera.
Variaciones de smoothie de chocolate que merece la pena probar
Smoothie de chocolate y crema de cacahuete
Añade 1 cucharada de crema de cacahuete natural a la receta base antes de batir. La combinación de chocolate y crema de cacahuete es una de las parejas de sabores más satisfactorias y consistentes en este tipo de smoothie.
Aporta 4 g de proteínas y 8 g de grasas, por lo que el smoothie resulta notablemente más saciante. La crema de almendras funciona de la misma manera.
Smoothie de chocolate negro y moka
Sustituye 30 ml de bebida de avena por una dosis de espresso o 30 ml de concentrado de café cold brew. El café potencia las notas de chocolate negro y aporta cafeína, que se suma a la teobromina del cacao.
Esta es la variación perfecta para las mañanas entre semana en las que quieres tener el desayuno y el café en un solo vaso.
Versión para niños
Utiliza ½ cucharada de cacao en polvo en lugar de una cucharada completa para reducir el amargor. Omite por completo la proteína en polvo y añade una cucharada de crema de cacahuete para aportar proteínas y cremosidad.
Un plátano congelado muy maduro y dulce hace que esta versión tenga suficiente dulzor por sí sola, sin necesidad de añadir miel ni sirope de arce.
Smoothie de chocolate y aguacate (con menos azúcar)
Sustituye el plátano congelado por ½ aguacate maduro y 2 dátiles Medjool deshuesados. El aguacate aporta la textura cremosa y los dátiles se encargan del dulzor.
El resultado contiene aproximadamente un 40 % menos de hidratos de carbono que la versión con plátano y tiene una textura notablemente más rica y densa.
Esta es la variación ideal si quieres reducir el consumo de azúcar sin renunciar a un smoothie de chocolate rico en proteínas y realmente saciante.
Smoothie bowl de chocolate
Reduce el líquido a la mitad (utiliza solo ½ taza) y bate hasta que la mezcla tenga una consistencia lo bastante espesa como para mantener una cuchara en posición vertical.
Sirve la mezcla en un bol y añade por encima rodajas de plátano, nibs de cacao, granola y un hilo de crema de cacahuete. Los mismos ingredientes, pero una experiencia completamente diferente.
Cómo conservar y preparar esta receta con antelación
- En el frigorífico: Guarda el smoothie en un tarro de cristal hermético y refrigéralo durante un máximo de 24 horas. El smoothie se separará al reposar, así que agítalo o remuévelo antes de beberlo. Añade una cucharadita de zumo de limón antes de guardarlo para ralentizar la oxidación y evitar que el color se oscurezca. El cacao puede depositarse en el fondo, así que agítalo bien.
- En el congelador: Vierte el smoothie en cubiteras o tarros de cristal pequeños, dejando unos 2,5 cm de espacio libre en la parte superior. Se conserva hasta 3 meses. Descongélalo durante la noche en el frigorífico y agítalo antes de beberlo. Para obtener una textura más espesa a partir de los cubitos congelados, vuelve a batirlos una vez descongelados en lugar de consumirlos directamente.
- Preparación con antelación: Prepara bolsas individuales para el congelador: 1 plátano cortado por bolsa, 1 cucharada de cacao medida y 1 medida de proteína en polvo. Congela las bolsas en posición horizontal. Cada mañana, vierte el contenido de una bolsa en la batidora, añade el líquido y bate. Una vez preparadas las bolsas, el tiempo de preparación activa se reduce a menos de 90 segundos.
Sin batidora con kencko
Preparar un smoothie de chocolate casero desde cero aporta nutrientes de verdad y merece la pena cuando tienes tiempo, los ingredientes a mano y un plátano congelado listo para usar.
El problema real es mantener la constancia. Los plátanos frescos deben congelarse la noche anterior. La proteína en polvo hay que medirla. Y después toca limpiar la batidora. Las mañanas en las que nada de esto sale según lo previsto, el desayuno acaba saltándose por completo.
El sobre Chocolate Protein de kencko existe precisamente para esas mañanas. No es un sustituto de la comida real: es comida real, simplemente liofilizada. Sin ingredientes artificiales, aromas ni edulcorantes. Solo el polvo, un shaker y 30 segundos.
El smoothie Chocolate Protein de kencko resuelve un problema muy concreto al que se enfrenta mucha gente: esa mañana en la que pensabas preparar un smoothie, pero no lo hiciste. Se conserva a temperatura ambiente, está listo en 30 segundos, no necesita batidora y aporta más de 12 g de proteínas junto con 9 vitaminas y nutrientes. Sin plátanos congelados ni que limpiar después.
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Preguntas frecuentes sobre la receta de smoothie de chocolate
¿Es saludable un smoothie de chocolate?
Un smoothie de chocolate puede ser saludable cuando se prepara con cacao en polvo sin azúcar, plátano congelado y proteína en polvo, en lugar de sirope de chocolate o helado. La receta base de esta guía contiene aproximadamente 300 calorías, 27 g de proteínas, 5 g de fibra y 0 g de azúcares añadidos. El cacao en polvo aporta flavanoles asociados con la salud cardiovascular en múltiples revisiones clínicas, mientras que el plátano aporta potasio natural y fibra beneficiosa para la digestión. Que sea saludable depende, en gran medida, de los ingredientes que utilices.
¿Cuántas calorías tiene un smoothie de chocolate?
Un smoothie de chocolate preparado con 1 plátano congelado, 1 cucharada de cacao en polvo, 1 medida de proteína en polvo y 1 taza de bebida de avena contiene aproximadamente 300 calorías por porción. Añadir crema de cacahuete eleva esta cifra hasta unas 395 calorías. Un sobre Chocolate Protein de kencko mezclado con bebida de avena contiene aproximadamente 160 calorías por porción. El contenido calórico de las recetas habituales de smoothies de chocolate ricos en proteínas oscila entre 180 y 500 calorías, dependiendo principalmente de si incluyen crema de frutos secos, lácteos o edulcorantes.
¿Cómo preparo un smoothie de chocolate sin plátano?
Para preparar un smoothie de chocolate sin plátano, sustitúyelo por ½ aguacate maduro y 2 dátiles Medjool deshuesados. El aguacate aporta la textura espesa y cremosa que normalmente proporciona el plátano, mientras que los dátiles aportan el dulzor natural. Esta sustitución da como resultado un smoothie más rico y denso, con un menor impacto glucémico y aproximadamente un 40 % menos de hidratos de carbono que la versión con plátano. El mango congelado es otra opción si quieres añadir dulzor sin las grasas del aguacate, aunque dará como resultado una textura más líquida.
¿Cómo preparo un smoothie de chocolate saludable?
Para preparar un smoothie de chocolate saludable, utiliza 1 plátano mediano congelado como base, 1 cucharada de cacao en polvo sin azúcar para aportar sabor, 1 medida de proteína en polvo para aumentar la saciedad y 1 taza de bebida de avena o de almendras sin azúcar como líquido. Bate los ingredientes en este orden: primero el líquido, después el cacao y la proteína en polvo y, por último, el plátano congelado. El resultado contiene aproximadamente 300 calorías, 27 g de proteínas, 5 g de fibra y ningún azúcar añadido. Para aumentar aún más su aporte nutricional, añade 1 cucharada de crema de cacahuete o sustituye el cacao por cacao puro en polvo.
¿Puedo preparar un smoothie de chocolate sin batidora?
Puedes preparar un smoothie de chocolate sin batidora utilizando el sobre de instant smoothie Chocolate Protein de kencko. Añade un sobre de 35 g a 240 ml de bebida de avena fría en un shaker, agita durante 30 segundos y estará listo. Cada porción aporta más de 20 g de proteínas, 4 g de fibra y 9 vitaminas y nutrientes. Si quieres preparar una versión con ingredientes frescos sin utilizar una batidora, puedes recurrir a un procesador de alimentos como alternativa, aunque la textura será ligeramente menos suave.
¿Cómo hago que un smoothie de chocolate quede más espeso?
Para conseguir un smoothie de chocolate más espeso, utiliza más plátano congelado (1½ en lugar de 1), reduce el líquido en 2-3 cucharadas o añade ¼ de aguacate antes de batir. El plátano congelado es el principal responsable de la textura espesa de esta receta. Si quieres conseguir una consistencia adecuada para un smoothie bowl, reduce el líquido a ½ taza y bate a baja velocidad, deteniéndote con frecuencia para raspar las paredes de la batidora. El yogur griego también aporta espesor y cremosidad sin alterar significativamente el sabor.
¿Cuál es el mejor líquido para un smoothie de chocolate?
La bebida de avena es una de las mejores opciones para preparar un smoothie de chocolate. Tiene un dulzor natural que combina bien con el cacao, una textura cremosa que funciona especialmente bien con el plátano congelado y un sabor neutro que no compite con el chocolate. La bebida de almendras es una alternativa más ligera y con menos calorías, pero también da una textura más líquida. La leche de coco entera produce un resultado más cremoso, aunque aporta un toque tropical que quizá no quieras en una receta de smoothie de chocolate. El agua puede sacarte del apuro, pero da como resultado una bebida notablemente más líquida y menos saciante.